Testigo
Tengo que ir a casa.
Duro día en el trabajo.
Por Dios Todopoderoso,
que vuelva
la Gran América.
Hagamos montones de cambios
para que nada cambie, y todo permanezca.
Chorros de noticias perforan mis ojos
y mis oídos,
con falsas agujas personalizadas por
mi
propio
bien.
La pantalla entera se llena de Negro, Moreno y Azul.
Dos décadas de tres tipos,
tantas muertes
durante tantos siglos.
Nada nuevo bajo el sol:
la policía sigue sacudiendo el mismo tambor.
Gente protestando contra leyes,
hechas por gente que yo pensaba
que querían en el cargo,
tengo que hacer algo,
así que agarro el celular,
¨lo sentimos, estamos cerrados,
si quiere hablar
con un ser humano
pulse tres…¨
Pero dónde está mi derecho a ser escuchado,
dónde está la ley en todo esto,
yo sólo quería ayudar,
DÓNDE ESTÁ LA LEY
dónde está…
No lo puedo soportar.
Así que aprieto el botón de mi control remoto.
Pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
La multitud sabe que no están solos,
y me siguen buscando, pero yo no estoy.
“Viva la Revolución”
dicen sus carteles sobre sus caras con máscara,
Las calles de Babel están gritando cientos de nombres
que suenan como el de George,
pero mi casa está en silencio.
Todos mis amigos están a salvo, y eso es lo que importa.
Así que aprieto el botón. Una vez más.
Pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
La seguridad es un concepto abstracto
como el aire que George no respira ya.
Me gustaría que una brisa segura refrescara
la piel de esa gente desempleada.
Qué bonito espejismo, ¿verdad?
Pero la muerte está en el aire, en todas partes que mire,
y la gente quiere estar en casa.
¿Qué más seguro que tu casa?
Pero no hay casa para muchos,
parece ser.
Han cancelado sus derechos.
¨Es la economía¨, dirán.
Así que aprieto el botón. No lo puedo evitar.
Pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
Esto está mucho mejor. Esencialmente la vida va bien.
Algunas veces recoges tu esencial compra diaria
envuelta tu cálida sonrisa favorita sin cargo alguno,
para poder seguir tirando.
Compras envueltas por anónimas Rositas
siguen apilándose sobre nuestras conciencias.
Maldición.
Servicio al consumidor, quiero formular una reclamación:
¿Por qué me siento culpable otra vez?
No puedo encontrar el botón, las letras se han borrado.
¿Es éste? Menos mal. Sí.
Pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
pasa
Qué agradecido por no tener que pasar por todo esto.
Qué agradecido por todos mis privilegios.
Qué agradecido por todas las bendiciones de Dios.
Tiene que haber una razón para ello.
¿Verdad?