Madera
Hoy las estrellas no pueden verme:
hay nubes de
través,
y tengo ll
u
v
i
a
en los zapatos:
conviene ser prudente y
no correr.
Seis patas rodean las hojas
que no dejan de c
a
e
r,
y el estanque se cubre de ondas:
casi parece
que tiembla
de placer.
Caricias tan casuales que
mis ojos, tan cansados,
se arrastran y
pisan sin ver.
Mas por dentro sigo quemando:
no hay tiempo,
ni pena,
sólo mucha madera por arder.